Basado en San Juan capitulo 7:32-36
Texto de estudio
Los fariseos oyeron lo que la gente decía de Jesús; y ellos y los jefes de los sacerdotes mandaron a unos guardianes del templo a que lo arrestaran. Entonces Jesús dijo: —Voy a estar con ustedes solamente un poco de tiempo, y después regresaré al que me ha enviado. Ustedes me buscarán, pero no me encontrarán, porque no podrán ir a donde yo voy a estar. Los judíos comenzaron entonces a preguntarse unos a otros: —¿A dónde se va a ir este, que no podremos encontrarlo? ¿Acaso va a ir a los judíos que viven dispersos en el extranjero, y a enseñar a los paganos? ¿Qué quiere decir eso de que “Me buscarán, pero no me encontrarán, porque no podrán ir a donde yo voy a estar”?
San Juan 7:32-36
Estudio
Cuando los líderes y los sacerdotes escucharon lo que el pueblo murmuraba acerca de Jesús «Muchos creyeron en él, y decían: —Cuando venga el Mesías, ¿acaso hará más señales milagrosas que este hombre?» (San Juan 7:31), decidieron arrestarlo, para ello, enviaron alguaciles al templo donde Él se encontraba enseñando.
Mientras tanto Jesús le declaraba a la multitud que estaría con ellos solo un poco más de tiempo, luego volvería a quien le había enviado y aunque harían esfuerzos por encontrarlo no lo lograrían, porque no podrían llegar a donde Él estaría.
Estás palabras no las podían comprender sus oyentes pues Jesús hablaba de su Lugar Celestial y ellos pensaban en un lugar terrenal, por ello pensaban:
¿A dónde podrá ir que nosotros no le alcancemos?, ¿A dónde yo voy, ustedes no pueden ir?, ¿Me buscarán, pero no me encontrarán?

Si Jesús se refiriera a algún lugar dentro de la extensión del planeta tierra, ellos seguramente le alcanzarían, pero este no era el caso, Él se refería a otro lugar, uno que no podemos alcanzar sin Él.
Es impactante ver qué nuestro pensamiento humano es limitado y solo percibe lo material a primera vista, me preguntó: ¿Cuántas veces Jesús nos ha hablado y nosotros habremos interpretado erróneamente sus palabras?
Ese fue el caso de esta multitud; efectivamente no conocían a Dios ni tampoco sabían de dónde venía Jesús, no podían llegar a donde Él se iba, aunque le buscarán no lo hallarían, pero ellos creían que eso era imposible.
Reflexión
Este corto devocional nos invita a escuchar atentamente la palabra de Dios, a no sacar conclusiones apresuradas de Dios ni de su palabra, a comprender que todo pensamiento que venga a nosotros Dios ya lo conoce
Y que todo lo que anhelamos conocer de él está en él y solo él nos lo puede revelar a través de su Santo Espíritu. Pues él dijo: conoceréis la verdad y la verdad os hará libres
El Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, Él les guiará a toda verdad.
Podemos acercarnos a Dios con un corazón sincero que diga: «Señor quiero conocerte, hago a un lado todo lo que he aprendido de ti, por boca de otros y abro mi corazón para que tú mismo me enseñes la verdad, esa verdad que tiene el poder de hacerme libre.»
Es maravilloso ser enseñado por Dios mismo.

Por otro lado, podemos entender como muchas veces aquellas cosas que Dios nos da a través de su palabra, no sea aceptado por nuestro entorno, y es que seguramente estamos rodeados de personas que al igual que nosotros, ponemos nuestros ojos primeramente en lo material, en lo «lógico» en lo natural, pues es más fácil creer en lo que vemos.
Ese era el principal motivo del pueblo de Israel para dudar de Jesús, su naturaleza les hacía ver lo natural, ¿como puede ser hijo de Dios, si conocemos a sus padres? y ninguno de ellos es Dios, por tal motivo muchos, vivieron junto a Jesús y no lo conocieron, caminaron con Él y nunca supieron quien era en realidad.
No dejemos que nuestros ojos naturales, nuestra mente física domine nuestra vida y sentidos, es realmente Dios quien se encuentra detrás de todo aquello que nuestros ojos pueden ver, si logramos entenderlo, podremos rendir verdaderamente nuestro corazón a Él y entender que su propósito es mucho más grande que nosotros mismos.
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