Devocional diario: La persecución.

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Editado por: Manuel Monsalve

3–5 minutos

Basado en Hechos 8: 1 – 3

Contenido

  1. Texto de estudio
  2. Estudio
  3. Reflexión
  4. Llamado a la acción
  5. Oración
  6. Versículo destacado

Texto de estudio

Y Saulo, que estaba allí, aprobó el asesinato de Esteban. Aquel mismo día comenzó una gran persecución contra la iglesia de Jerusalén. Todos, menos los apóstoles, se dispersaron por las regiones de Judea y de Samaria. Algunos hombres piadosos enterraron a Esteban y lloraron desconsoladamente por él. Mientras tanto, Saulo arrasaba con la iglesia y entraba de casa en casa, y sacaba a rastras a hombres y mujeres y los metía en la cárcel.

Hechos 8:1-3

Estudio

Saulo fue uno de los testigos y estuvo totalmente de acuerdo con el asesinato de Esteban. Ese día comenzó una gran ola de persecución que se extendió por toda la iglesia de Jerusalén; y todos los creyentes excepto los apóstoles fueron dispersados por las regiones de Judea y Samaria. (Con profundo dolor, unos hombres consagrados enterraron a Esteban). Y Saulo iba por todas partes con la intención de acabar con la iglesia. Iba de casa en casa y sacaba a rastras tanto a hombres como a mujeres y los metía en la cárcel.

Saulo de Tarso de Ciudadanía Romana fue un hombre que pertenecía al Ejército Romano, Fariseo, muy ilustrado en la ley Judía, sentía profundo celo por la ley y odiaba a los cristianos por creer que eran perversos, tras lo sucedido con Esteban allí estaba él entre aquella multitud, apoyando todo lo que estaban haciendo la pueblo de Dios a quienes consideraba sus enemigos.

Aquel asesinato produjo una gran ola de persecuciones y violencia contra los discípulos y creyentes del Señor así que muchos fueron dispersados a las regiones aledañas.

Reflexión

Luego del entierro de Esteban, Saulo se dedicó a perseguir a los creyentes del Señor, haciendo uso indebido de la violencia, su misión era acabarlos por completo, por lo que se dió a la tarea de ir buscándoles  casa a casa en busca de ellos sacándoles por la fuerza y llevarles para ser arrestados. Muchos de estos que fueron llevados a prisión fueron asesinados.

Entendemos por la palabra de Dios que no debemos ignorar las maquinaciones perversas de Satanás, Saulo era ese representante, su misión acabar con el pueblo de Dios.

Además, es importante entender que cuando creemos tener la razón en algo, es muy posible que no seamos receptivos con el resto de mensajes, me sorprende ver como Pablo y los Fariseos y maestros de la ley, pensaban que a través de su actuar, estaban agradando a Dios, que lo que hacían, era por proteger aquello que Él esperaba, por lo tanto no se contenían con tal de lograr tener la razón.

¿Cuántas veces has actuado pensando tener la razón y te has equivocado? Creería que muchas, a mi me ha pasado un sinnúmero de veces, y lo mas triste es que no aprendemos de todo aquello, sino que seguimos simplemente adelante, no obstante, Dios dice en su palabra que todo nos ayuda para bien, si es así, esto también debe ayudar, y debería hacerlo para que podamos entender, que aún cuando creamos tener la razón en algo, es bueno detenernos un minuto y preguntarle a quien en realidad la tiene, si estamos acertados o no, cuando Pablo lo entendió, su vida cambió radicalmente.

Llamado a la acción

Hoy al igual que en ese tiempo, el pueblo Santo padece una persecución despiadada por parte de las tinieblas, y es que escrito está: No tenemos lucha contra sangre ni carne, sino contra principados, potestades, huestes espirituales de maldad de las regiones celestes, y para enfrentar esa guerra necesitamos como cristianos vestirnos con la armadura de Cristo, siendo llenos del poder del Espíritu Santo, de otra manera esa guerra se perdería, por ello el Señor nos ha dado esas armas espirituales para contrarrestar esos ataques, recordemos que para mantener esa la llenura del Espíritu Santo en nuestra vida es importante mantener una vida disciplinada de ayuno y oración.

También es prudente, que le preguntemos a Dios respecto a nuestro proceder, si es el que realmente agrada a Dios, puesto que no todo lo que se hace en su nombre, viene de parte de Él, en este caso aquellos hombres asesinaron al hijo de Dios, a causa de su negligencia, pues en ningún momento se preguntaron si tal vez, aquel Jesús tenía algo de razón, y no lo hicieron por una sencilla razón, ellos ya tenían su versión, y esto, queridos lectores no es algo que agrade a Dios.

Oración

Amado Padre comprendo que como hijos tuyo tengo una lucha a diario con mi propia naturaleza y con satanás y sus demonios, Gracias por darme un ayudador incondicional, Tu Santo Espíritu, gracias por esas armas espirituales que me protegen y me sirven para contrarrestar esos ataques, ayúdame a mantenerme siempre buscando tu bendita presencia en ayuno y oración. Te lo pido en el nombre de Jesús.

Versículo destacado


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