Devocional diario: Un nuevo creyente.

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Editado por: Manuel Monsalve

4–6 minutos

Basado en Hechos Capítulo 9:20-31

Texto de estudio

Saulo se quedó unos días con los creyentes[e] en Damasco. 20 Y enseguida comenzó a predicar acerca de Jesús en las sinagogas, diciendo: «¡Él es verdaderamente el Hijo de Dios!».

21 Todos los que lo oían quedaban asombrados. «¿No es este el mismo hombre que causó tantos estragos entre los seguidores de Jesús en Jerusalén?—se preguntaban—. ¿Y no llegó aquí para arrestarlos y llevarlos encadenados ante los sacerdotes principales?».

22 La predicación de Saulo se hacía cada vez más poderosa, y los judíos de Damasco no podían refutar las pruebas de que Jesús de verdad era el Mesías. 23 Poco tiempo después, unos judíos conspiraron para matarlo. 24 Día y noche vigilaban la puerta de la ciudad para poder asesinarlo, pero a Saulo se le informó acerca del complot. 25 De modo que, durante la noche, algunos de los creyentes[f] lo bajaron en un canasto grande por una abertura que había en la muralla de la ciudad.

26 Cuando Saulo llegó a Jerusalén, trató de reunirse con los creyentes, pero todos le tenían miedo. ¡No creían que de verdad se había convertido en un creyente! 27 Entonces Bernabé se lo llevó a los apóstoles y les contó cómo Saulo había visto al Señor en el camino a Damasco y cómo el Señor le había hablado a Saulo. También les dijo que, en Damasco, Saulo había predicado con valentía en el nombre de Jesús.

28 Así que Saulo se quedó con los apóstoles y los acompañó por toda Jerusalén, predicando con valor en el nombre del Señor. 29 Debatió con algunos judíos que hablaban griego, pero ellos trataron de matarlo. 30 Cuando los creyentes[g] se enteraron, lo llevaron a Cesarea y lo enviaron a Tarso, su ciudad natal.

31 La iglesia, entonces, tuvo paz por toda Judea, Galilea y Samaria; se fortalecía y los creyentes vivían en el temor del Señor. Y, con la ayuda del Espíritu Santo, también creció en número.

Hechos 9: 20 – 31

Estudio

Los planes de Dios son tan perfectos y maravillosos, que en verdad nosotros no podemos comprenderlos; tal fue el caso de los discípulos y el del mismo Saulo, quienes nunca imaginaron lo que Dios haría con ellos ni la forma en que trabajaría en su carácter.

Lo cierto es que allí estaba Saulo con los creyentes en Damasco cuando apenas hacía unos días les buscaba para matarlos, y es que posiblemente los discípulos no imaginaban que Dios mismo pudiera transformar en un momento a este hombre. Dios obra de formas muy diferentes a las nuestras.

Su palabra dice que Él tiene misericordia de quien Él quiere y quiso tenerla con Saulo, ¿por qué? Porque Él es Dios.

Aquel que antes tenía la boca llena de blasfemias, insultos y calumnias contra el pueblo de Dios, ahora predica la palabra con poder, tanto que nadie podía refutarle.

Saulo comenzó a ser perseguido, ahora ya no era el quien perseguía a los discípulos, sino quien estaba siendo perseguido y amenazado de muerte, y los mismos discípulos que antes buscaban refugio para salvar sus vidas de este hombre, ahora salvaban la vida de aquel que les perseguía.

Muchos creyentes dudaban de él, y no era para menos; todos le tenían miedo y un cambio tan repentino no lo asimilaron tan fácil.

Bernabé intervino y les contó la forma tan sorprendente en que Dios había obrado en Saulo y cómo había predicado con valentía la palabra de Dios, así que se quedó con los discípulos.

Reflexión

Cuánto tiempo pudieron haber orado a Dios los discípulos para ser guardados de las manos de Saulo, lo menos que querían era ser vistos por él, pero Dios había escuchado su clamor y tenía una respuesta a ese clamor.

Clamaban por Saulo y ahí estaba Saulo con ellos.

Como hijos de Dios, pasamos por momentos de persecución, dolor, incertidumbre, agonía, escarnio, y lo más normal en un cristiano es clamar a Dios y buscar refugio en Él, pero no sabemos cómo Dios responderá; sus planes son muy diferentes a los nuestros. Aquello que hoy nos causa dolor, mañana nos trae gozo y paz. La iglesia ahora goza de una alegría y tranquilidad inmensas, y la palabra del Señor era predicada con poder.

Él hecho de que alguien actúe de alguna manera que para nosotros no es aceptable no es motivo suficiente delante de Dios para que sea condenado; es inevitable en este momento recordar la actitud del hermano del hijo pródigo. Así actuamos y pretendemos que Dios haga lo mismo, cuando Él, en su infinita misericordia, se complace en gran manera por cada pecador que se arrepiente.

Llamado a la acción

Es importante que cuando clamemos a Dios por su ayuda, confiemos en que actuará; la palabra dice que es necesario que aquel que lo busque crea que Él es real. Por lo tanto, si creemos que es real y que escucha nuestras peticiones, debemos estar preparados para todo. No obstante, los mismos discípulos no estaban seguros de que aquel hombre pudiera ser diferente.

No dejemos que los paradigmas y los prejuicios nos alejen de agradecer a Dios por todas sus bendiciones; procuremos más bien buscar a Dios, y que Él tome realmente el control de cada situación, para que de esta manera podamos experimentar lo maravilloso de su obra. Aquellos discípulos no solo podían estar tranquilos por la persecución que se había detenido, sino que ahora tenían un gran apoyo en todas las actividades.

Oración

Amado Papá, gracias porque tus caminos y propósitos para con tu pueblo, no estamos exceptos de vivir momentos de persecución, pero Tú siempre tienes todo bajo control, aunque nosotros en nuestra angustia lo dudemos, gracias porque en lugar de espíritu angustiado y confusión traes manto de gozo, Te amo Dios fortaleza mía, tu  eres quien levantas nuestra cabeza y la unges con aceite fresco.


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