Devocional diario: Eneas y Dorcas son testigos del poder de Dios.

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Editado por: Manuel Monsalve

5–7 minutos

Basado en Hechos Capítulo 9:32-43

  1. Texto de estudio
  2. Estudio
  3. Reflexión
  4. Llamado a la acción
  5. Oración

Texto de estudio

32 Mientras tanto, Pedro viajaba de un lugar a otro, y descendió a visitar a los creyentes de la ciudad de Lida. 33 Allí conoció a un hombre llamado Eneas, quien estaba paralizado y postrado en cama hacía ocho años. 34 Pedro le dijo: «Eneas, ¡Jesucristo te sana! ¡Levántate y enrolla tu camilla!». Al instante, fue sanado. 35 Entonces todos los habitantes de Lida y Sarón vieron a Eneas caminando, y se convirtieron al Señor.

36 Había una creyente en Jope que se llamaba Tabita (que en griego es Dorcas). Ella siempre hacía buenas acciones a los demás y ayudaba a los pobres. 37 En esos días, se enfermó y murió. Lavaron el cuerpo para el entierro y lo pusieron en un cuarto de la planta alta; 38 pero los creyentes habían oído que Pedro estaba cerca, en Lida, entonces mandaron a dos hombres a suplicarle: «Por favor, ¡ven tan pronto como puedas!».

39 Así que Pedro regresó con ellos y, tan pronto como llegó, lo llevaron al cuarto de la planta alta. El cuarto estaba lleno de viudas que lloraban y le mostraban a Pedro las túnicas y demás ropa que Dorcas les había hecho. 40 Pero Pedro les pidió a todos que salieran del cuarto; luego se arrodilló y oró. Volviéndose hacia el cuerpo, dijo: «¡Tabita, levántate!». ¡Y ella abrió los ojos! Cuando vio a Pedro, ¡se sentó! 41 Él le dio la mano y la ayudó a levantarse. Después llamó a las viudas y a todos los creyentes, y la presentó viva.

42 Las noticias corrieron por toda la ciudad y muchos creyeron en el Señor; 43 y Pedro se quedó mucho tiempo en Jope, viviendo con Simón, un curtidor de pieles.

Hechos 9: 32 – 43

Estudio

La obra evangelizadora de los discípulos crecía día tras día, Pedro el apóstol por su parte visita a los creyentes para animarlos, en este caso fue a Lida, allí había un creyente llamado Eneas postrado por una parálisis, había estado en esa condición ocho años, pero Pedro guiado por el Espíritu Santo, llegó hasta ese lugar como ese instrumento que Dios usaría para llevarle la sanidad que Eneas estaba necesitando.

Sorprendentemente podemos ver cómo obra Dios, Eneas seguramente no pensaba que sería sanado, o posiblemente oraba a Dios pidiéndole que tuviera misericordia y le sanara, la palabra no lo dice, pero lo que si resalta, es que Pedro llegó hasta ese lugar; Pedro representa esa obra maravillosa de Dios, que ve nuestra necesidad y acude aún sin que se le haya invitado, lo hace para que su gran poder sea manifestado, la palabra de Dios dice: Dios sabe de qué cosas tenemos nosotros necesidad, y él nos las da antes de que nosotros se las pidamos, tal fue el caso de Eneas, Dios fue propicio a su necesidad, y así como lo fue con Eneas lo será con cada uno de nosotros, si buscamos su rostro en oración él responderá.

Aquella sanidad de Eneas produjo que muchas personas de aquel lugar aceptarán el mensaje de salvación, entonces podemos ver qué los propósitos de Dios, son muy particulares, no solo fue la sanidad de Eneas sino con esa sanidad la salvación de muchas almas en aquel lugar, por ello creo que las circunstancias que como pueblo de Dios vivimos, siempre traen un sin número de bendiciones que solo logramos comprender luego que vemos la obra completa.

Por otra parte Dorcas una mujer muy generosa que se había ganado el corazón de los de su pueblo por sus buenas acciones en favor de los necesitados, enfermo y murió, los creyentes al escuchar que Pedro había llegado hasta allí le buscaron solicitándole que fuera e hiciera algo en favor de Dorcas y de ellos, aunque Dorcas ya había fallecido.

Este acto nos enseña la fe que tenían aquellos creyentes en Dios y el poder que él había impartido en sus discípulos, a pesar de Dorcas estar muerta aún así ellos enviaron a llamar a Pedro, los creyentes sabían que Dios podía y quería hacer algo, llegado Pedro, escuchó la forma como todos testificando sobre Dorcas, había Sido una mujer muy generosa, y estaban agradecidos por ello, fue esa razón la que les llevó a rogarle a Pedro que orara a Dios en favor de Dorcas y de ellos mismos, efectivamente Dorcas se levantó después de aquella oración, este milagro movió el corazón de muchos a creer en Dios y añadirse a la iglesia.

Reflexión

Aunque hayan en nuestra vida muchas cosas o situaciones que para nosotros sea imposible que vuelvan a vivir (en el sentido literal de la palabra), recordemos que TODO es posible para el que cree, y si oramos con fe, a Dios, creyendo que lo que le pedimos lo recibimos, Él se glorificará.

Todos estos milagros eran un instrumento que Dios usaba para hacer que las personas quisieran venir a él, los discípulos eran muy usados por Dios, y la iglesia crecía cuantitativa y cualitativamente.

Es importante agregar que todo, cuanto los discípulos hacían, era guiado por el Espíritu de Dios, esto era lo que permitía que los milagros se materializaran, no era solamente por llamarse Pedro, o por que había caminado con Jesús que aquellos milagros sucedían, sino que era porque la presencia del Señor caminaba con él, producto de su búsqueda diaria e insistente.

Llamado a la acción

Podemos ver que Dios es capaz de restaurar aquellas cosas que están muertas, aquellos hombres deseaban que Dorcas viviera, y consigo la generosidad que mantenía en su corazón la cual la identificaba, ese era el motivo de aquella insistencia en la intercesión de Pedro a favor de ella, la cual desarrollo de manera individual, pues era necesario que lo que sucediera en ese lugar, fuera exclusivo, debido a la obra del Señor, quien no desea reconocimientos, sino un corazón puro y sincero que hable, que le busque, que le anhele.

Hoy, procuremos buscar a Dios de tal manera, cosa que Él, pueda realmente hacer su obra en nuestros corazones, transformando aquello que no le agrada, o que más bien es estorbo para lo que nosotros podemos hacer en sus manos, pues somos instrumentos, y parte de la habilidad de cualquier escultor, es el perfeccionamiento de sus herramientas, de tal manera que se ajusten a sus necesidades.

Oración

Amado Dios, hoy vengo ante ti con la certeza de que para ti no hay nada imposible, te ruego que al igual que todos aquellos en Lida, los cuales pudieron ver tu Gloria a través de esos milagros maravillosos que realizaste, al sanar a Eneas y resucitar a Dorcas, yo también pueda ver tu Gloria en mi casa y en mi hogar, sé que para ti no hay nada imposible 🙏 y que la palabra que salió de tu boca para tu pueblo no puede volver a ti vacía. Gracias por todos tus planes maravillosos que tienes para nosotros, en el nombre poderoso de Jesús de Nazareth. Amén.


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