Editado por: Manuel Monsalve
Basado en Hechos Capítulo 10:1-8
Texto de estudio
En Cesarea vivía un oficial del ejército romano llamado Cornelio, quien era un capitán del regimiento italiano. Era un hombre devoto, temeroso de Dios, igual que todos los de su casa. Daba generosamente a los pobres y oraba a Dios con frecuencia. Una tarde, como a las tres, tuvo una visión en la cual vio que un ángel de Dios se le acercaba. —¡Cornelio! —dijo el ángel. Cornelio lo miró fijamente, aterrorizado. —¿Qué quieres, señor? —le preguntó al ángel. Y el ángel contestó: —¡Dios ha recibido tus oraciones y tus donativos a los pobres como una ofrenda! Ahora pues, envía a algunos hombres a Jope y manda llamar a un hombre llamado Simón Pedro. Él está hospedado con Simón, un curtidor que vive cerca de la orilla del mar. En cuanto el ángel se fue, Cornelio llamó a dos de los sirvientes de su casa y a un soldado devoto, que era uno de sus asistentes personales. Les contó lo que había ocurrido y los envió a Jope.
Hechos 10: 1-8
Estudio
Cornelio un hombre con temor de Dios en su corazón, pero que aún no había conocido a Dios, realizaba buenas obras entre su pueblo en favor de los necesitados, también era un hombre que constantemente oraba a Dios siempre, aún sin conocerle, tuvo una tarde mientras oraba recibió una visita maravillosa, en visión un ángel del Señor llegó hasta donde el estaba para darle un mensaje de parte de Dios, una respuesta a sus oraciones constantes, Cornelio al ver el ángel sintió mucho temor pues nunca había visto algo así.
¿Que es, Señor? Preguntó Cornelio al ángel. Había buenas noticias para Cornelio: sus oraciones habían sido oídas por aquel Dios que tanto invocaba, aún sin conocerle. Aún sus servicios constantes habían sido vistos y recibidos con gratitud por el Señor. También el ángel le dio instrucciones claras acerca de Pedro el apóstol, dónde vivía y que debía hacerle venir hasta él, para que le enseñara lo que debía hacer.
Sin demora Cornelio llamó a sus criados informándoles sobre lo sucedido y enviándoles a buscar a Pedro para que viniera hasta su casa.
Maravillosamente recibió las instrucciones para ir hasta donde estaba el hombre de Dios, esa es la obra maravillosa de la persona del Espíritu Santo quien siempre está dispuesto para guiar.
Reflexión
Es hermoso ver que Dios no hace acepción de personas; Cornelio no era judío, pero era un hombre que oraba a Dios y le temía, era generoso con los más necesitados. Esa búsqueda diaria en oración hizo que Dios mismo se encargara de él y su casa. Cornelio no conocía la Palabra de Dios, pero invocaba al Dios de la Palabra, quien no se hizo esperar ante su constante búsqueda.
Cornelio no conocía al Espíritu Santo, pero el Espíritu Santo si conocía a Cornelio y estaba deseoso de venir a morar en su vida y en su casa.
Aquel hombre fue diligente en la búsqueda de la presencia del Señor en su vida, buscó de todo corazón encontrarle, sin importar que eso le costara, que sus empleados dejaran de producir, para ir en búsqueda de un hombre que no conocía, solo por agradar y buscar la presencia de Dios en su vida, y no digo «solo» por lo sencillo que pueda representar la palabra, sino por el hecho de que para quienes no conocían a Dios, esto podía significar demasiado, no estaban dispuestos a hacerlo, pero aquel hombre si.
Llamado a la acción
Dios tiene muchas personas que, al igual que Cornelio seguramente no se congregan en las iglesias, pero aún así son hombres y mujeres que claman al Dios vivo y verdadero aún sin conocerle, y así como Dios respondió a las oraciones de Cornelio responde y responderá a todos aquellos que le invoquen de corazón, sin importar dónde se encuentren si oran a Dios el enviará su ángel hasta ese lugar para revelarle su propósito, porque Él no es un Dios de paredes o denominaciones, Él es Dios, y es mucho más grande que una simple etiqueta, por ello, siempre responderá a aquellos que lo buscan de corazón, eso es lo que realmente desea, que nos acerquemos no por obligación o por agradar a alguien, sino que lo hagamos porque nos nace hacerlo.
Ahora bien, la pregunta que surge a mi corazón es la siguiente, ¿soy creyente o seguidor? Si bien en esta etapa de la historia, habían varios seguidores de Jesús, este episodio se centra en uno que era creyente, y lo hace porque tiene una relevancia muy especial, él buscó a Dios de todo corazón, hasta que lo encontró, y nosotros hoy ¿lo buscamos de corazón? ¿o por qué es lo que se espera que hagamos?
Oración
Amado Padre tu me encontraste a mi, y aún cuando yo estaba envuelta en delitos y pecados decidiste tener de mi misericordia y me salvaste, hoy oro a ti para que tú envíes tu ángel precioso y me indique lo que debo hacer, así como lo hiciste con Cornelio, ayúdanos a buscarte con esta intensidad, con este amor, hasta encontrar como aquel hombre tu respuesta, te lo pido en el nombre poderoso de Jesús. Amén.
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