Editado por: Manuel Monsalve
Basado en Hechos Capítulo 15:1-21
Texto de estudio
1 Cuando Pablo y Bernabé estaban en Antioquía de Siria, llegaron unos hombres de Judea y comenzaron a enseñarles a los creyentes: «A menos que se circunciden como exige la ley de Moisés, no podrán ser salvos». 2 Pablo y Bernabé no estaban de acuerdo con ellos y discutieron con vehemencia. Finalmente, la iglesia decidió enviar a Pablo y a Bernabé a Jerusalén, junto con algunos creyentes del lugar, para que hablaran con los apóstoles y con los ancianos sobre esta cuestión. 3 La iglesia envió a los delegados a Jerusalén, quienes de camino se detuvieron en Fenicia y Samaria para visitar a los creyentes. Les contaron—para alegría de todos—que los gentiles también se convertían.
Hechos 15: 1 – 21
4 Cuando llegaron a Jerusalén, toda la iglesia—incluidos los apóstoles y los ancianos—dio la bienvenida a Pablo y a Bernabé, quienes les informaron acerca de todo lo que Dios había hecho por medio de ellos. 5 Pero después algunos creyentes que pertenecían a la secta de los fariseos se pusieron de pie e insistieron: «Los convertidos gentiles deben ser circuncidados y hay que exigirles que sigan la ley de Moisés».
6 Así que los apóstoles y los ancianos se reunieron para resolver este asunto. 7 En la reunión, después de una larga discusión, Pedro se puso de pie y se dirigió a ellos de la siguiente manera: «Hermanos, todos ustedes saben que hace tiempo Dios me eligió de entre ustedes para que predicara a los gentiles a fin de que pudieran oír la Buena Noticia y creer. 8 Dios conoce el corazón humano y él confirmó que acepta a los gentiles al darles el Espíritu Santo, tal como lo hizo con nosotros. 9 Él no hizo ninguna distinción entre nosotros y ellos, pues les limpió el corazón por medio de la fe. 10 Entonces, ¿por qué ahora desafían a Dios al poner cargas sobre los creyentes gentiles con un yugo que ni nosotros ni nuestros antepasados pudimos llevar? 11 Nosotros creemos que todos somos salvos de la misma manera, por la gracia no merecida que proviene del Señor Jesús».
12 Todos escucharon en silencio mientras Bernabé y Pablo les contaron de las señales milagrosas y maravillas que Dios había hecho por medio de ellos entre los gentiles.
13 Cuando terminaron, Santiago se puso de pie y dijo: «Hermanos, escúchenme. 14 Pedro les ha contado de cuando Dios visitó por primera vez a los gentiles para tomar de entre ellos un pueblo para sí mismo. 15 Y la conversión de los gentiles es precisamente lo que los profetas predijeron. Como está escrito:
16 “Después yo volveré
y restauraré la casa caída de David.
Reconstruiré sus ruinas
y la restauraré,
17 para que el resto de la humanidad busque al Señor,
incluidos los gentiles,
todos los que he llamado a ser míos.
El Señor ha hablado,
18 Aquel que hizo que estas cosas se dieran a conocer desde hace mucho”
19 »Y mi opinión entonces es que no debemos ponerles obstáculos a los gentiles que se convierten a Dios. 20 Al contrario, deberíamos escribirles y decirles que se abstengan de comer alimentos ofrecidos a ídolos, de inmoralidad sexual, de comer carne de animales estrangulados y de consumir sangre. 21 Pues esas leyes de Moisés se han predicado todos los días de descanso en las sinagogas judías de cada ciudad durante muchas generaciones.
Estudio
Muchos, en diferentes lugares, habían recibido la Palabra de salvación, y la iglesia crecía y se fortalecía, pero dentro de ese selecto grupo también empezaron a introducirse personas que trajeron otras enseñanzas y quisieron poner cargas a los creyentes que no habían recibido por parte de sus líderes Pablo, Bernabé, Pedro y los demás discípulos. El propósito de esas personas era que los gentiles comenzaran a practicar todas aquellas enseñanzas que estaban en la ley de Moisés, puesto que ellos las habían leído e intentado poner en práctica mucho tiempo y, aunque no había sido posible, querían que los gentiles también las conocieran; entre esas prácticas estaba la circuncisión.
Los discípulos se opusieron, ya que el Espíritu Santo no había hablado nada acerca de que los gentiles practicarán esas leyes, pues de ser necesario lo habría dicho. Finalmente, decidieron escribir a la iglesia que los gentiles debían cuidarse de cuatro cosas específicamente: comer alimentos sacrificados a los ídolos, comer carne ahogada, abstenerse de comer sangre y de la inmoralidad sexual. Lo demás era algo que ni siquiera el pueblo judío había podido cumplir, de manera que no obligarían a los gentiles a tocar tales cosas, ya que la salvación no se recibía por obras, sino por la gracia de Dios y la fe en su Santo Nombre.
Reflexión
Al igual que la iglesia en esos tiempos, hoy día muchos traen enseñanzas a la iglesia creencias que no son de bendición sino mas bien pesadas cargas, nosotros debemos siempre estar en esa llenura del Espíritu Santo, para que Dios mismo hable y nos ayude a identificar lo que viene de él y lo que no procede de acuerdo a su propósito, por esa causa los discípulos supieron actuar guiados por el Espíritu de Dios.
No necesariamente todo aquello que conocemos antes del Señor está mal, pues depende de muchos factores el identificar su verdadera raíz; no obstante, es importante y fundamental conocer si ese tipo de actos agradan o no al Señor, si es algo que debemos modificar de nuestra conducta, pues solo así podremos agradar a Dios plenamente y entender o experimentar aquella paz que sobreviene solo por causa de Él.
Llamado a la acción
Hoy, es importante que entendamos que de ninguna manera debemos considerarnos con más conocimiento que los demás respecto a aquello que no hemos consultado a Dios, ahora bien, si Él mismo fue quien nos dió una respuesta y nos ayudó a entender una situación en especial, es nuestro deber actuar desde ese punto de partida, no callar, sino hablar, siempre y cuando, estemos seguro de aquello que vamos a decir.
Excepto aquello que el Señor nos enseña, todo lo demás es cuestionable, hasta que Él despeje las dudas que podamos tener al respecto, así que no es demasiado recomendable empeñarnos en tener la razón respecto a un tema en específico, sino que más bien debemos ser prudentes y esperar la respuesta de Dios.
Oración
Amado Padre sabemos que los días que vivimos son difíciles y que muchos querrán introducir enseñanzas que no provienen de tí, ayúdanos para que al igual que los discípulos estemos siempre llenos de tu Espíritu Santo y Él nos permita ver como proceder ante esas situaciones, nuestro propósito es hacer únicamente tu Voluntad, ayúdanos por favor, guíanos siempre te lo pedimos en el nombre de Jesús amén 🙏
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