Devocional diario: Hemos llegado a Tesalónica.

por

in

Editado por: Manuel Monsalve

4–7 minutos

Basado en Hechos 17: 1 – 9

  1. Texto de estudio
  2. Estudio
  3. Reflexión
  4. Llamado a la acción
  5. Oración

Texto de estudio

En su viaje, Pablo y Silas pasaron por Anfípolis y Apolonia, y luego llegaron a Tesalónica, donde había una sinagoga judía. Pablo, conforme a su costumbre, fue a la sinagoga, y cada sábado, durante tres semanas seguidas, discutió con ellos, con base en las Escrituras. Les explicaba que el Mesías tenía que morir, y que después de muerto tenía que resucitar. Les decía: «Este mismo Jesús que yo les anuncio es el Mesías.» Algunos de los judíos creyeron y se unieron a Pablo y a Silas. También creyeron muchos griegos que adoraban a Dios, e incluso un buen número de mujeres distinguidas. Pero otros judíos se llenaron de celos y reunieron a unos de esos maleantes que andan ociosos por la calle, los cuales armaron un tumulto y alborotaron a la ciudad. Como buscaban a Pablo y a Silas, irrumpieron en la casa de Jasón para sacarlos y entregarlos a la gente; pero no los encontraron, así que sacaron a rastras a Jasón y a algunos otros hermanos, y los llevaron ante las autoridades de la ciudad, mientras gritaban: «Estos hombres, que han trastornado el mundo entero, también han venido acá, ¡y Jasón los recibió en su casa! ¡Todos ellos están violando las leyes del emperador, pues dicen que hay otro rey, que es Jesús!» Al oír esto, la gente y las autoridades se inquietaron, pero después los soltaron, no sin antes cobrar la fianza que Jasón y los otros tuvieron que pagar.

Hechos 17:1-9

Estudio

La obra misionera una vez más continuó, pues no podía detenerse y menos por razones humanas, ahora era el turno de Tesalónica, un lugar que más adelante en la historia, tendría un gran significado en el proceso evangelístico de la palabra de salvación, esta vez, Pablo inició trasmitiendo el mensaje a los judíos, aquellos que iban a la sinagoga a meditar en la palabra de Dios, quienes creyeron en el mensaje, no sin antes darle un tiempo al análisis de lo que se mencionaba por aquellos hombres

No obstante, como era costumbre, los detractores no faltaron, y al igual que casi todas las otras anteriores, usaron la violencia para actuar en contra del mensaje de paz, que irónico, pues aquello que proclamaba el mensaje de Jesús era amarse los unos a los otros, pero la gente se esforzaba por hacer esa tarea más difícil, actuando con hostilidad, ante aquellos hombres que tan solo querían agradar a Dios, inventaban otras versiones con el fin de justificar sus actos.

Así trataron a Jasón, un hombre que había abierto las puertas de su casa para escuchar el mensaje, sin embargo, ahora lo que ingresaba por la puerta era la violencia y los problemas, llegaron y lo llevaron hasta las autoridades, con el fin de promover un castigo hacía aquellos hombres y su doctrina, sin embargo, Jasón no se quedó en aquel lugar, sino que pagó aquello que le pidieron y salió en libertad.

Reflexión

Había un gran propósito para aquella región en cuanto al mensaje de salvación, no obstante, el adversario si conocía el trasfondo o relevancia de aquel lugar, por ello se levanto de manera violenta, al igual que siempre en la época, a pesar de que los Judíos como pueblo, surgieron realmente de manera pacifica, habían aprendido a actuar de manera hostil, pasando culturalmente de ser los pastores, a ser ahora acusadores y castigadores, olvidando así sus raíces de amabilidad y sencillez.

Así también, muchos de nosotros, debido al mundo tan cambiante en el que vivimos y el entorno que nos rodea, cambiamos nuestras costumbres; aquello que nos identificaba en gran medida. Es habitual que aquel que fue víctima de algo en el pasado, ahora sea la contraparte de ello, y es que así crecemos. Por ejemplo, en el colegio, algunos sufrieron porque les pusieran un sobrenombre; con el paso del tiempo, para quitar la atención de encima, empezaron a realizar ellos mismos la misma conducta, con la intención no consciente de que ahora el punto de atención fuera otro, haciéndose esto una conducta recurrente.

Ese era el caso de aquel pueblo, ahora venia a la fuerza a sacar a un hombre a la fuerza, cuando ellos mismo fueron victimas de que muchos antes, quisieran hacer lo mismo, pero era Dios mismo quien muchas veces los había salvado, pero nada dura para siempre, en especial aquello que está ligado a nuestra naturaleza.

Llamado a la acción

Si bien, cuando conocemos al Señor, todas las cosas son hechas nuevas, y no debemos mirar hacia el pasado para anhelarlo, es importante que aprendamos que todas las cosas ayudan a bien; es decir, cada una de las situaciones que vivimos antes y ahora en Cristo son parte del proceso para el cual Él nos llamó a su obra. Es por eso que vemos que cuando alguien estuvo en situación de calle, siendo víctima de las sustancias psicoactivas, Dios, en su infinita misericordia, lo saca de aquel lugar; una vez renovado por el Señor, usa sus experiencias pasadas para lograr llegar a esos que están en esa condición y ayudarlos a salir adelante.

Así también nosotros, a pesar de que seguramente nuestro pasado es un tanto diferente, aquello que vivimos estuvo diseñado en el propósito de Dios para nuestras vidas; es decir, que sucedió para nuestro bien. Y si crecimos en situaciones de falta de provisión o de escasez en todo el sentido de la palabra, no es para que ahora nos esforcemos por darle la vuelta a las cosas, sino que más bien se trata de que, con nuestros actos, nuestro ejemplo y proceder, ayudemos a aquellos que se encuentran en esa misma condición.

Oración

Amado Dios, ayúdanos a entender el plan completo, o bueno, al menos a entender qué es aquello en lo cual debemos poner nuestra mirada. Señor, por favor, guíanos, sobre todo a tu verdad; no importa si eso no es de nuestro agrado o si nos va a doler. Ayúdanos para que, más bien, podamos hacer lo correcto, aprovechando al máximo aquello que alguna vez fue malo para nosotros y que has convertido en una fortaleza en nuestra vida. Que aquellas cosas que permitiste en el pasado hoy sean nuestras herramientas para glorificarte y llegar a los demás. En el nombre de Jesús. Amén.


Descubre más desde Manuel Monsalve

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.


Una respuesta a “Devocional diario: Hemos llegado a Tesalónica.”

  1. Avatar de Jader Ciro

    Muchas Bendiciones 🙏

    Me gusta

Deja un comentario