Editado por: Manuel Monsalve
Basado en Hechos Capítulo 18: 1 – 17
Texto de estudio
1 Después Pablo salió de Atenas y fue a Corinto. 2 Allí conoció a un judío llamado Aquila, nacido en la región del Ponto, quien estaba recién llegado de Italia junto con su esposa, Priscila. Habían salido de Italia cuando Claudio César deportó de Roma a todos los judíos. 3 Pablo se quedó a vivir y a trabajar con ellos, porque eran fabricantes de carpas al igual que él.
Hechos 18
4 Cada día de descanso, Pablo se encontraba en la sinagoga tratando de persuadir tanto a judíos como a griegos. 5 Después de que Silas y Timoteo llegaron de Macedonia, Pablo pasó todo el tiempo predicando la palabra. Testificaba a los judíos que Jesús era el Mesías; 6 pero cuando ellos se opusieron y lo insultaron, Pablo se sacudió el polvo de su ropa y dijo: «La sangre de ustedes está sobre sus propias cabezas; yo soy inocente. De ahora en adelante iré a predicar a los gentiles».
7 Entonces salió de allí y fue a la casa de Ticio Justo, un gentil que adoraba a Dios y que vivía al lado de la sinagoga. 8 Crispo, el líder de la sinagoga, y todos los de su casa creyeron en el Señor. Muchos otros en Corinto también escucharon a Pablo, se convirtieron en creyentes y fueron bautizados.
9 Una noche, el Señor le habló a Pablo en una visión y le dijo: «¡No tengas miedo! ¡Habla con libertad! ¡No te quedes callado! 10 Pues yo estoy contigo, y nadie te atacará ni te hará daño, porque mucha gente de esta ciudad me pertenece». 11 Así que Pablo se quedó allí un año y medio enseñando la palabra de Dios.
12 Cuando Galión llegó a ser gobernador de Acaya, unos judíos se levantaron contra Pablo y lo llevaron ante el gobernador para juzgarlo. 13 Acusaron a Pablo de «persuadir a la gente a adorar a Dios en formas contrarias a nuestra ley».
14 Pero justo cuando Pablo comenzó a defenderse, Galión se dirigió a los acusadores de Pablo y dijo: «Escuchen, ustedes judíos, si aquí hubiera alguna fechoría o un delito grave, yo tendría una razón para aceptar el caso; 15 pero dado que es solo un asunto de palabras y nombres, y de su ley judía, resuélvanlo ustedes mismos. Me niego a juzgar tales asuntos». 16 Así que los expulsó de la corte.
17 Entonces la multitud agarró a Sóstenes, el líder de la sinagoga, y lo golpeó allí mismo en la corte; pero Galión no le dio a eso ninguna importancia.
Estudio
En Corinto, el Apóstol conoció a Priscila y su esposo, quienes eran curtidores de pieles, y se quedó con ellos trabajando; aprovechaba los momentos para enseñar la palabra a los judíos del lugar. Pero, luego que llegaron Silas y Timoteo, se dedicó a enseñar de tiempo completo la palabra de Dios.
Al no ser escuchadas sus palabras, se apartó de ellos y se fue a predicar a los gentiles.
En Corinto muchos creyeron y se bautizaron; hablar las buenas nuevas no era tan fácil como podemos observarlo. Hoy día tenemos muchas oportunidades, pero también existen otros factores que impiden que la gente reciba el mensaje, y es la incredulidad. Si en esos tiempos la gente dudaba, hoy en día hay muchas otras cosas con las que tenemos que batallar para poder hacerlo, entre tantas el entretenimiento, la incredulidad y la falta de temor a Dios.
Allí no se le dio oportunidad a Pablo de defenderse, debido a que el delito por el cual se le acusaba era algo que debían resolver las autoridades del Templo, porque eran cuestiones referentes a la ley.
Reflexión
Hoy día aunque tenemos libertad de expresión y de culto siguen presentándose casos en donde los que los siervos del Señor son agredidos, en algunas ocasiones inclusive enfrentan la muerte por predicar de la palabra de Dios.
Pero los discípulos estaban dispuestos a todo por llevar ese mensaje de salvación a la gente, su único propósito era cumplir el mandato del Señor.
Todos predicaban un mismo mensaje, hoy día a pesar que hay muchos que predican, también hay algunos que confunden, lo que conlleva a que la gente dude de la veracidad de la palabra de Dios.
Llamado a la acción
Durante este nuevo día es importante que analicemos nuestra conducta, nuestro mensaje, nuestra creencia, y pongamos en práctica aquello que el Señor dejó estipulado a través de su enseñanza, en donde Él no promulgó ninguna religión ni denominación; más bien se esforzó por hacer lo posible para que la gente viera el ejemplo del Padre a través de Él. Así mismo, deberíamos cada uno de nosotros permitir que seamos transformados mediante la renovación de nuestras mentes, para poder ser un reflejo de su amor a la sociedad, y no otra parte acusadora, pues a decir verdad, considero que por algunos momentos hay sobrepoblación de ese tipo de pensamiento.
Oración
Amado Padre, predicar tu bendita palabra es un mandato dado por ti. Ayúdanos a hacerlo de la mejor manera y que así lleguemos hasta aquellos que te necesitan. Trae unidad a tu iglesia y que todos hablemos un mismo idioma espiritual. Permítenos ser instrumentos de bendición en tus manos. Te lo pedimos en el nombre de Jesús. Amén. 🙏

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