Devocional diario: Apolos, el nuevo creyente.

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Editado por: Manuel Monsalve

4–6 minutos

Basado en Hechos Capitulo 18:24-28

  1. Texto de estudio
  2. Estudio
  3. Reflexión
  4. Llamado a la acción
  5. Oración

Texto de estudio

24 Mientras tanto, un judío llamado Apolos—un orador elocuente que conocía bien las Escrituras—llegó a Éfeso desde la ciudad de Alejandría, en Egipto. 25 Había recibido enseñanza en el camino del Señor y les enseñó a otros acerca de Jesús con espíritu entusiasta y con precisión. Sin embargo, él solo sabía acerca del bautismo de Juan. 26 Cuando Priscila y Aquila lo escucharon predicar con valentía en la sinagoga, lo llevaron aparte y le explicaron el camino de Dios con aún más precisión.

27 Apolos pensaba ir a Acaya, y los hermanos de Éfeso lo animaron para que fuera. Les escribieron a los creyentes de Acaya para pedirles que lo recibieran. Cuando Apolos llegó, resultó ser de gran beneficio para los que, por la gracia de Dios, habían creído. 28 Refutaba a los judíos en debates públicos con argumentos poderosos. Usando las Escrituras, les explicaba que Jesús es el Mesías.

Hechos 18: 24 – 28

Estudio

Apolos era un Judío elocuente, había sido discípulo de Juan el bautista, un orador muy ilustre quien con su conocimiento acerca de la ley de Dios, enseñaba a otros acerca de la palabra de Dios, aunque solo conocía lo referente al bautismo de Juan.

Él había conocido la palabra de parte de un hombre excepcional, uno que había visto a Jesús y lo había reconocido de inmediato, lo que habla de un líder que había sido usado por Dios, y aunque aquel hombre no tuvo la dicha de aprender del mismo Jesús, hizo un excelente trabajo con aquellos que tenía a su alrededor. Si bien Apolos venía de esa línea, no conocía a Jesús, pero sí a la palabra del Señor; eso era motivo suficiente para predicar, para enfrentarse a aquellos que no conocían el verdadero mensaje, para refutarles con sabiduría. Sin embargo, esto también me permite identificar que, como creyentes, podemos recibir el mensaje y continuar con una «línea», pero no se hereda santidad; tampoco que el Señor lo use por ser discípulo de alguien muy usado. El hecho de que Dios dirija su mirada hacia alguno de nosotros no es más que por misericordia y por el compromiso que cada uno de nosotros pueda llegar a desarrollar.

Algo muy especial de la iglesia primitiva era que todos propendían por un solo propósito, que las personas conocieran el verdadero mensaje; no se preocupaban por renombre, fama o por vivir de hacerlo. Por ello, Priscila y Aquila se encontraron con aquel hombre, y lo que hicieron fue ayudarle a conocer la verdad y lo animaron a continuar con su camino, además de ayudarle pidiendo a la iglesia de Acaya que lo recibieran bien. Esto fue muy benéfico para el proceso general que el Señor tenía para su pueblo.

Reflexión

Algo que podemos destacar es que Apolos tenía pasión por compartir el mensaje de salvación aunque lo que conociera de la palabra no fuera tan profundo, y es que suele suceder que el hecho de no tener un amplio conocimiento de la palabra, nos lleva a impedir que compartamos lo que hemos aprendido, aunque tal vez a nuestros ojos esto sea poco; pero eso no debe ser una excusa o una barrera que impida que hablemos a otros la palabra de Dios.

Cada uno dé, conforme a lo que ha recibido, es decir, si tienes poco (no solo dinero) sino que en todas las áreas, eso mismo debe transmitir; por algo Dios lo trajo a tu vida. No es cuestión de suerte, más bien es parte de un plan mucho más grande que no conocemos, pero que no por eso significa que no existe.

Podemos también destacar que Dios mismo se encargó que Apolos recibiera ese conocimiento que no tenía, por eso le llevo para que fuera instruido por Aquila y Priscila, entonces podemos creer que aquello que nos haga falta, Dios lo suplirá para que podamos así cumplir el propósito para el cual fuimos creados.

Apolos fue un instrumento muy valioso para los creyentes de Acaya, se debatía con los Judíos quienes siempre estaban en oposición.

Llamado a la acción

No importa cuál sea nuestro estado actual, no es necesario estar desarrollando un ministerio para decir que estamos caminando con Dios o haciendo algo dentro de su plan. De hecho, el llegar a hacerlo simplemente es el reflejo de haber caminado un buen trayecto durante un buen tiempo, perseverando en la búsqueda constante de su voluntad. No es sencillo hacerlo; siempre existirán muchos impedimentos para poder lograrlo.

Hoy, determina que sea el Señor quien dirija tu camino. Déjate guiar por Él y su palabra, que todo eso sea mucho más grande que aquello que tenemos arraigado en nuestro interior, porque en realidad es más necesario servirle que el ser servidos por nuestros semejantes. Hazlo, y estoy seguro de que pronto podrás ser testigo de su infinita misericordia, llenando todo dentro de ti.

Oración

Amado Padre, gracias por la valiosa oportunidad que nos das de compartir a otros de tu gran amor. Hoy te ruego que nos des el valor para seguir llevando tu palabra y dar a conocer ese maravilloso regalo de la salvación. Gracias por alentar nuestra vida día a día, gracias por encontrarnos cuando nos encontrábamos perdidos en medio de todos nuestros afanes, y no permitas que ahora los nuevos nos alejen de tu verdadero propósito, pues de eso fue que nos rescataste, amado Dios. Te lo pedimos en el nombre de Jesús. Amén.


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