Editado por: Manuel Monsalve
Hechos Capitulo 19:1-7
Texto de estudio
1 Mientras Apolos estaba en Corinto, Pablo viajó por las regiones del interior hasta que llegó a Éfeso, en la costa, donde encontró a varios creyentes.
Hechos 19:1 – 7
2 —¿Recibieron el Espíritu Santo cuando creyeron?—les preguntó.
—No—contestaron—, ni siquiera hemos oído que hay un Espíritu Santo.
3 —Entonces, ¿qué bautismo recibieron?—preguntó.
Y ellos contestaron:
—El bautismo de Juan.
4 Pablo dijo:
—El bautismo de Juan exigía arrepentirse del pecado; pero Juan mismo le dijo a la gente que creyera en el que vendría después, es decir, en Jesús.
5 En cuanto oyeron esto, fueron bautizados en el nombre del Señor Jesús. 6 Después, cuando Pablo les impuso las manos, el Espíritu Santo descendió sobre ellos, y hablaron en otras lenguas y profetizaron. 7 Había unos doce hombres en total.
Estudio
Apolos fue un instrumento muy útil en la iglesia del Señor; su pasión por predicar la palabra de Dios lo llevó a apoyar a los creyentes de Corinto. De esa manera, el Apóstol Pablo aprovechó la oportunidad para dirigirse hacia Éfeso, donde encontró algunos creyentes.
Al reunirse con ellos, les preguntó si habían recibido al Espíritu Santo. Para el Apóstol, era vital que todo creyente fuese lleno de ese maravilloso poder. Él sabía perfectamente que, sin la persona del Espíritu, no se podría ser efectivo en la obra del Señor, ya que es el mismo Espíritu quien capacita, enseña, empodera, guía, delega, asigna ministerio, entrega dones y hace victoriosa la vida de un cristiano.
Reflexión
Hoy día existen muchos hombres y mujeres que se congregan, pero muchos de ellos carecen de esa llenura, de esa presencia. Es por esa razón que muchos tropiezan en su vida espiritual. El apóstol Pablo y los demás discípulos entendían que era imposible hacer la obra de Dios sin la guía del Espíritu, pues fue el mismo Señor quien dijo: «pero recibiréis poder cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo», de manera que es el Espíritu quien da ese poder para vencer.
Los creyentes de Éfeso no sabían que existía el Espíritu Santo; por ello, al oír esto, el apóstol se dispuso a bautizarlos y a imponer sus manos sobre ellos para que descendiera el poder del Espíritu. Así que allí recibieron esa impartición y solo hasta que la tuvieron profetizaron y hablaron en otras lenguas.
Hoy día, la iglesia carece de esa maravillosa persona que empodera. Por esa razón, muchas congregaciones no crecen, o simplemente se estancan, puesto que, aunque tienen doctrina, no tienen poder y sin ese poder no hay unión.
Algo que me llama la atención de manera especial es que era posible el arrepentimiento sin haber sido llenos del Espíritu Santo, algo que a veces consideramos que no puede suceder. Muchos esperamos que cuando un pecador se arrepienta, llamando así al proceso de conocer a Dios, o más bien tomar la decisión de seguirle, cambie, considerando así que esto es evidencia de que Dios está en su vida.
No obstante, a través de esta enseñanza también podemos observar que ese cambio se da por medio de la convicción personal, lo cual conlleva un cambio en el exterior, y el creyente asume en gran medida que, por el hecho de haber generado un cambio, ya tiene la presencia de Dios con él. Pero es interesante entender también que la presencia de Dios no se transmite por WIFI o por el uso de la red, sino que debe hacerse de manera manual e individual.
Llamado a la acción
¿Estamos llenos del Espíritu Santo?, ¿Conocemos quien es el Espíritu Santo? seguramente muchos hemos oído hablar de Él, sabemos por cultura general que hace parte de Dios, que es Dios mismo, pero nuestra naturaleza humana nos obliga a imaginarlo como un ser independiente, no obstante es parte de Dios.
Ahora bien, es interesante que cuando aquellos hombres de Corinto entendieron que existía un ser que hacía parte de Dios y que debían recibirlo, en ese momento lo aceptaron; muchos de nosotros, si bien lo conocemos y nos han enseñado sobre su presencia, no logramos entender la manera en cómo podemos vivir con Él, porque tal vez las necesidades de la carne están demasiado arraigadas en nuestro interior, y aceptarle es vivir una vida muy restringida.
Muchos no somos conscientes verdaderamente de lo mucho que necesitamos su presencia en nuestras vidas, más allá de que nos guíe, y esto siempre nos va a llevar a las cosas que nos acercan a Dios. Es decir, que aquello que nos separa de Él son cosas que aborrece; es porque nuestra vida fue diseñada para que Él hiciera parte de nosotros. Es por eso que hoy en día existe demasiado desorden en nuestras emociones y pensamientos, porque aquello que regula nuestra mente no está en su lugar. Y es que tenerlo en nuestra vida nos permite aprender a manejar todas estas situaciones que de alguna manera se salen de control y causan caos.
En muchas oportunidades, las adicciones, sea cual sea, simplemente son la vía de escape para asuntos que no hemos resuelto en nuestro interior, se convierten en un mecanismo para ignorar aquello que verdaderamente llevamos, y hacerlo periódicamente nos aleja de sanar, de hacer el proceso para superarlo, y la medicina perfecta para todo esto, que es el precioso Espíritu de Dios, no parece nada atractivo, porque solo traerá a mi vida mucha soledad, pues nadie querrá compartir conmigo si no hago lo uno o lo otro.
Oración
Amado Padre, entiendo por tu palabra que si tú Santo y Glorioso Espíritu no está con nosotros, nada somos, tu les predicaste la palabra a los discípulos por un periodo de tres años ese fue tiempo suficiente para que ellos estuvieran adoctrinados, pero aún así, era necesario que el Espíritu Santo les impartiera de su poder, para que pudieran lograr el propósito del Señor en sus vidas, ayúdame Padre yo también quiero esa llenura, ese poder, te ruego que traigas a mi vida esa presencia maravillosa, por favor lléname, quiero ser un instrumento útil en tus manos, usame Padre conforme a tu voluntad, toda la Gloria sea para tí te lo pido en el poderoso nombre de Jesús amén 🙏
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