Editado por: Manuel Monsalve
Basado en Hechos Capítulo 19:8-22
Texto de estudio
8 Luego Pablo fue a la sinagoga y predicó con valentía durante los siguientes tres meses, discutiendo persuasivamente sobre el reino de Dios; 9 pero algunos se pusieron tercos, rechazaron el mensaje y hablaron públicamente en contra del Camino. Así que Pablo salió de la sinagoga y se llevó a los creyentes con él. Entonces asistía diariamente a la sala de conferencias de Tirano, donde exponía sus ideas y debatía. 10 Esto continuó los siguientes dos años, de modo que gente de toda la provincia de Asia—tanto judíos como griegos—oyó la palabra del Señor.
Hechos 19: 8 – 22
11 Dios le dio a Pablo el poder para realizar milagros excepcionales. 12 Cuando ponían sobre los enfermos pañuelos o delantales que apenas habían tocado la piel de Pablo, quedaban sanos de sus enfermedades y los espíritus malignos salían de ellos.
13 Un grupo de judíos viajaba de ciudad en ciudad expulsando espíritus malignos. Trataban de usar el nombre del Señor Jesús en sus conjuros y decían: «¡Te ordeno en el nombre de Jesús, de quien Pablo predica, que salgas!». 14 Siete de los hijos de Esceva, un sacerdote principal, hacían esto. 15 En una ocasión que lo intentaron, el espíritu maligno respondió: «Conozco a Jesús y conozco a Pablo, ¿pero quiénes son ustedes?». 16 Entonces el hombre con el espíritu maligno se lanzó sobre ellos, logró dominarlos y los atacó con tal violencia que ellos huyeron de la casa, desnudos y golpeados.
17 Esta historia corrió velozmente por toda Éfeso, entre judíos y griegos por igual. Un temor solemne descendió sobre la ciudad, y el nombre del Señor Jesús fue honrado en gran manera. 18 Muchos de los que llegaron a ser creyentes confesaron sus prácticas pecaminosas. 19 Varios de ellos, que practicaban la hechicería, trajeron sus libros de conjuros y los quemaron en una hoguera pública. El valor total de los libros fue de cincuenta mil monedas de plata. 20 Y el mensaje acerca del Señor se extendió por muchas partes y tuvo un poderoso efecto.
21 Tiempo después Pablo se vio obligado por el Espíritu a pasar por Macedonia y Acaya antes de ir a Jerusalén. «Y, después de eso—dijo—, ¡tengo que ir a Roma!». 22 Envió a sus dos asistentes, Timoteo y Erasto, a que se adelantaran a Macedonia mientras que él se quedó un poco más de tiempo en la provincia de Asia.
Estudio
El apóstol tomó un tiempo para enseñar en la Sinagoga y de esa manera lograr que los Judíos allí presentes, conocieran el plan maravilloso de salvación, pero el corazón endurecido de aquellos hombres les impedía ver y entender la verdad de manera que siguieron en su ignorancia, y aunque no comprendían la palabra del Señor hablaban mal de ella públicamente despreciando así al Señor de la palabra.
Ante este rechazo, el Apóstol se fue con los creyentes a la sala de conferencias de Tirano, para continuar con su enseñanza, estuvo allí por dos años, tiempo suficiente donde hizo un trabajo grandioso ya que muchos lograron adherirse a la iglesia tanto gentiles como Judíos.
El ministerio del Apóstol estuvo respaldado por muchos milagros, tanto así que con solo tocar algunos de sus pañuelos, los demonios huían y los enfermos sanaban.
El exorcismo era una práctica que realizaban algunos, solo que ellos lo hacían como resultado de los libros de magia que consultaban, quienes al ver a Pablo con este poder tan especial, intentaron hacer esas liberaciones usando el nombre de Jesús.
Uno de estos ejemplos fueron los jóvenes hijos de esceva, hijos del sacerdote Principal quienes sufrieron la vergüenza por parte del mismo demonio, quien afirmaba conocer a Pablo y a Jesús pero no a ellos, como consecuencia por su atrevimiento aquel demonio los golpeo, usando por supuesto a su intermediario humano, y aquellos hombres tuvieron que huir del lugar.
La gente de aquel lugar era muy dada al ocultismo, por lo tanto, al ver las maravillas de Dios, decidieron apartarse de sus malos caminos renunciando a todas las prácticas abominables y, para ello, quemaron todos los libros de estudio en la plaza pública. Esta acción produjo un temor santo y reverente hacia Dios.
Reflexión
La respuesta ante el rechazo de la gente no era siempre huir; en algunas oportunidades, vimos que simplemente los discípulos se retiraban del lugar. Al salir de la ciudad, sacudían el polvo de sus zapatos y continuaban hacia otro lugar. No obstante, Dios tenía un plan específico para aquel lugar; era algo diferente lo que Él deseaba que Pablo hiciera. En este caso, la obra fue realmente maravillosa; no había precedentes de que la iglesia o los sacerdotes judíos se unieran con los gentiles en un solo sentimiento, aceptando además la muerte de Jesús en la cruz y respetando su nombre.
Cuando venimos al Señor debemos renunciar a todo nuestro pasado, y permitirle a él que transforme nuestra vida completamente, muchos creemos que esto es una carga, sin embargo, es un proceso, uno en el cual si tenemos el corazón cercano al Señor, Él nos dará las fuerzas necesarias para perseverar hasta lograrlo, muchos duramos toda una vida tratando de cambiar, pero con Dios no hay requisitos previos, Él siempre desea que nuestro corazón esté dispuesto para transformarnos.
Podemos también comprender, que no solo es ordenar que salga el enemigo sino que debemos tener esa autoridad delegada de parte de Dios hacia nosotros para que el enemigo huya y no nos avergüence, se requiere una vida de santidad, caminando en obediencia.
Llamado a la acción
El sentimiento que surge en mi corazón al estudiar este fragmento de la palabra, es el de buscarle con una intensidad mucho mayor, no importa si el enemigo se opone, solo tenemos que buscar a la fuente de la libertad, al consumador de la salvación, quien no tuvo su posición como algo a lo cual aferrarse, sino que lo menospreció tan solo por traernos libertad, una libertad que muchas veces ignoramos o menospreciamos, pensando que la vida solo se trata de nuestro paso por la tierra, olvidando y dejando de lado aquello que nadie puede asegurar, lo que se vive después de la muerte.
Pero por el hecho de ignorar algo, no significa necesariamente que no existe; eso es algo que la ciencia ha logrado comprobar a través de los años. Existe más de lo que podemos observar, y siento que, así como no podemos ver los sentimientos o emociones de los demás, están ahí. Así mismo, es fácil ignorar que nuestra vida tiene un trasfondo mucho más grande que unos cuantos años para vivir.
Hoy, busquemos verdaderamente y con intensidad el rostro del Señor, que Él es fiel y justo para extendernos su misericordia cada día. Estoy completamente seguro de que esto es mucho más valioso que cualquier otro tesoro que podamos tener, pues tenerlo a Él significa todo.
Oración
Amado Dios, gracias por esta enseñanza que nos ayuda a comprender la importancia de compartir tu palabra, de ser llenos del Espíritu Santo, y de caminar en acuerdo y obediencia a la voz del Espíritu de Dios, ayúdame a conocerte cada día más y a ser tu amiga(o) examina mi corazón y guíame hacia la senda correcta para llegar a ti mi Señor, te lo pido en el nombre de Jesús.
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