Devocional diario: Planes frustrados.

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Editado por: Manuel Monsalve

4–6 minutos

Basado en Hechos 23: 12 – 22

  1. Texto de estudio
  2. Estudio
  3. Reflexión
  4. Llamado a la acción
  5. Oración

Texto de estudio

Al día siguiente, algunos de los judíos se pusieron de acuerdo para matar a Pablo, y juraron bajo maldición que no comerían ni beberían nada, hasta que lograran matarlo. Eran más de cuarenta hombres los que hicieron este juramento, y fueron a decir a los jefes de los sacerdotes y a los ancianos de los judíos: «Nosotros hemos jurado bajo maldición que no comeremos nada, hasta que matemos a Pablo. Ahora les corresponde a ustedes, y a los demás miembros del Consejo, pedir al comandante que mañana lo traiga ante ustedes, con el pretexto de investigar su caso con más cuidado; por nuestra parte, nosotros estaremos listos para matarlo antes de que llegue.»

Pero el sobrino de Pablo se enteró del asunto y fue al cuartel a avisarle. Pablo llamó entonces a uno de los centuriones y le dijo: —Lleve a este muchacho al comandante, porque tiene algo que comunicarle. El capitán lo llevó al comandante, y le dijo: —El preso Pablo me llamó y me pidió que trajera aquí a este muchacho, que tiene algo que comunicarle. El comandante tomó de la mano al muchacho y, llevándolo aparte, le preguntó: —¿Qué quieres decirme? El muchacho le dijo: —Los judíos se han puesto de acuerdo para pedirle a usted que mañana lleve a Pablo ante el Consejo, con el pretexto de investigar su caso con más cuidado. Pero no les crea, porque más de cuarenta de sus hombres estarán escondidos esperándolo, y han jurado bajo maldición que no comerán ni beberán nada, hasta que lo hayan eliminado. Ahora mismo ya están listos, esperando su respuesta. El comandante despidió al muchacho, pero le dijo: —No le digas a nadie que me has pasado esta información.

Hechos 23:12-22

Estudio

El pueblo Judío siempre se ha caracterizado por se demasiado apasionado con sus creencias, esta vez, ellos se encontraban seguros de que su causa era la verdadera y la real, de la misma manera en la que tal vez hoy día nosotros podamos sentirnos seguros de que lo que creemos es la verdad, es demasiado común que pensemos que estamos actuando correctamente, o que por lo menos tenemos motivos suficientes para hacer lo que hacemos.

En este caso aquellos hombres pensaban que matando a Pablo harían algo muy bueno, olvidando que la ley que promulgaban y que era su estandarte, prohibía este tipo de acciones de manera enfática, no obstante, para el violento, solo la violencia es el medio, por lo que seguramente solo justificaban su necesidad de sangre con una ideología especifica.

No obstante, y aún cuando Pablo había sido advertido de su camino, Dios seguía cuidando de él, pues tenía un plan más grande para él, uno que ni siquiera el mismo Pablo podía entender, y menos, podía determinar, tan solo estaba puesto delante de Él con el fin de hacer lo que le placiera.

Reflexión

Tal vez a veces es bueno no ser tan seguro, muchas veces la seguridad no viene de la convicción de hacer lo correcto, sino de dejarnos llevar por lo que queremos, por ello, existe una alta probabilidad de que lo que hacemos no necesariamente agrade a Dios, no por mencionarlo le estamos agradando, no por pensar que él se siente orgulloso quiere decir que lo está.

A través de la historia, Dios nos ha demostrado que Él no necesita que lo defendamos, está bien sentir celo por su nombre es lo mínimo, pero pensar que Él necesita de nuestra intervención para cuidar su nombre, es realmente algo triste, pues de ninguna manera es así, más bien es todo lo contrario, tal vez con nuestros actos lo deshonramos, así como Pedro en el huerto del Getsemaní, él pensó que sacando la espada y defendiendo a su maestro estaba honrando a Jesús, no obstante sabemos como culminó todo aquello, y es que nuestro Dios está vivo, Él resucitó de entre los muertos para levantarnos, para rescatarnos y darnos libertad, como puede ser entonces posible que no sea capaz de librarse a Él mismo, eso es algo que realmente carece de criterio.

Llamado a la acción

Vamos, no es tiempo de retroceder, más bien es tiempo de valientes, aquellos que saben en quien han confiado, el mundo entero puede pensar y decir mil cosas, pero lo que es verdad es aquello que Dios ha puesto en nuestro corazón, el aliento de vida que nos despierta cada mañana y que lo hace con un proposito especial, no es otro que aquello que se encuentra escrito en su palabra «que todo alabe a Jehová» así que no dejes que los comentarios mal intencionados afecten tu manera de pensar, al fin de cuentas nuestro Dios es mucho más grande que todo, Él creo todo a nuestro al rededor y no solo lo hizo, sino que eligió ponernos en medio con un proposito claro, el hecho de que le busquemos de todo corazón, no con defender una religión o una forma de pensar, lo que espera es que nuestra convicción sea Él, que le conozcamos para que no sea facil engañarnos, pues tambien es verdad que muchos son los que traen un mensaje que no es real a los creyentes, pero solo el mensaje de la cruz puede llevarnos más cerca de Él.

Oración

Amado Dios, conoces mi caminar, mis pasos y mi amor por ti, también conoces mis fallos y las veces que he tenido que levantarme; conoces cuánto me cuesta muchas veces hacerlo, pero Señor, ayúdame para hacerlo, pues tú eres mi ejemplo a seguir, y si bien nunca dudaste, tuviste momentos en los que no quisiste continuar; solo tu amor por tu Padre te mantuvo en pie, pues sabías que aquello que vivías era algo que no se quería tener que atravesar, pues era difícil. Sin embargo, tú solo dijiste: «que se haga tu voluntad y no la mía». Así también hoy te ruego que se haga tu voluntad en mí y no la mía. En el nombre de Jesús. Amén.


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