Devocional diario: El reclamo de María.

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Editado por: Manuel Monsalve

5–7 minutos

Basado en San Juan 11:17-27

Contenido

  1. Texto de estudio
  2. Estudio
  3. Reflexión
  4. Llamado a la acción
  5. Oración

Texto de estudio

17 Cuando Jesús llegó a Betania, le dijeron que Lázaro ya llevaba cuatro días en la tumba. 18 Betania quedaba solo a unos pocos kilómetros de Jerusalén, 19 y mucha gente se había acercado para consolar a Marta y a María por la pérdida de su hermano. 20 Cuando Marta se enteró de que Jesús estaba por llegar, salió a su encuentro, pero María se quedó en la casa. 21 Marta le dijo a Jesús:

—Señor, si tan solo hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto; 22 pero aun ahora, yo sé que Dios te dará todo lo que pidas.

23 Jesús le dijo:

—Tu hermano resucitará.

24 —Es cierto—respondió Marta—, resucitará cuando resuciten todos, en el día final.

25 Jesús le dijo:

—Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mí vivirá aún después de haber muerto. 26 Todo el que vive en mí y cree en mí jamás morirá. ¿Lo crees, Marta?

27 —Sí, Señor—le dijo ella—. Siempre he creído que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios, el que ha venido de Dios al mundo.

San Juan 11: 17 – 27

Estudio

Al llegar Jesús a Betania, para todos los presentes en la casa de Marta y María, ya no había nada que hacer; Lázaro ya había completado 4 días de su fallecimiento. De modo que el corazón de esta familia estaba de luto por la pérdida de Lázaro. Al enterarse las hermanas de que Jesús estaba allí, llegaron los reclamos.

Marta salió a recibirle y le dijo: «Señor, si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto». Para Marta y María, Jesús era su esperanza cuando Lázaro aún estaba vivo; le habían visto realizar tantos milagros que no había duda: Jesús era muy querido por esta familia. Y el hecho de que no acudiera al llamado de urgencia fue algo que les puso tristes, más aún después de que su hermano estaba muerto. Ellas reconocían el gran poder de Jesús y que todo lo que Él le pidiera al Padre se lo concedería, pero esta vez Jesús llegó después y, en sus opiniones, ya no había nada que hacer.

Jesús, responde a todo esto con demasiada tranquilidad, y es que Él sí sabía lo que sucedería, desde el momento en el cual se enteró de que Lázaro estaba enfermo, sabía cuál era el plan con todo eso. Sin embargo, para Marta y María, las cosas no eran así; ellas solo veían las circunstancias, no podían observar el plan de Dios por una sencilla razón: ellas no se comunicaban con Dios, mientras que Jesús lo hacía todos los días, todo el tiempo.

No obstante, luego de aquel encuentro entre Marta y Jesús, ella entiende que Dios estaba en el asunto, su corazón se llena de fe. Seguramente la esperanza ya se había marchado, pero al ver a Jesús, luego de ser muy sincera con Él, recibió esperanza, recibió paz y fe.

Reflexión

Nuestra naturaleza como humanos es la de tener el control; esperamos que las cosas sucedan en nuestro tiempo y de nuestra manera, oramos a Dios por alguna necesidad y queremos que su respuesta sea inmediata. Pero Él no obra de esta manera, ni está obligado a hacerlo cuando yo lo pida; ese fue el caso de estas dos hermanas.

Es importante entender que las cosas suceden en el tiempo y bajo la voluntad de Dios. Algo que me alimenta es el saber que Jesús no tomó este reclamo como un desafío a su autoridad, sino que más bien trabajó en aquel sentimiento. Me sorprende ver cómo para Él es tan importante que seamos sinceros; a cambio, recibió un cuestionamiento que solo aportó esperanza y fe a su corazón.

Es importante también entender que Dios nunca llega tarde; llega cuando es su momento, el cual Él sí conoce perfectamente. Su tiempo es muy diferente al nuestro, pero la mente humana es algo difícil de entender y de tratar. Si algo se mete en la cabeza, queremos hacerlo realidad en nuestros términos, olvidando por momentos que realmente se trata solo de Dios.

Martha y María creían en el Señor, pero aun así el dolor producido en medio de la angustia por la muerte de su hermano les hizo, de alguna manera, pensar que si su Señor hubiese venido a tiempo (para ellas), Jesús hubiese podido impedir su fallecimiento.

Ellas no comprendieron que aquella muerte sería para que la gloria de Dios se manifestara; los que habían oído esto eran los discípulos, pero aún ellos no comprendían las palabras del Señor.

En medio de nuestras pruebas, luchas y situaciones más difíciles, invocamos a Dios y pedimos su ayuda a favor nuestro o de aquellos a quienes amamos. Confiamos en que Él hará algo, pero ignoramos cómo responderá y en cuánto tiempo lo hará. En ese tiempo de espera es donde nuestra fe debe fortalecerse, para saber esperar y creer que Él tiene todo bajo control, pues la buena voluntad de Dios es agradable y perfecta, aunque a veces su buena y perfecta voluntad no necesariamente sea agradable para nosotros.

Llamado a la acción

¿Estás dispuesto a esperar a que él llegue sin reclamos? ¿Aún cuando para nosotros parezca que ya no hay nada que hacer? Todo tiene su tiempo, dice la palabra; Jesús nunca llega tarde, él llega en el momento oportuno, todo es cuestión de saber esperar.

Hoy, mantengamos nuestra esperanza en Dios. Sabemos perfectamente que Él tiene el control de todas las situaciones. Si bien Lázaro fue resucitado, el proceso no lo vivió él, sino sus hermanas, los discípulos de Jesús y el pueblo a su alrededor. En múltiples ocasiones, pensamos que solo se trata de quien vive el problema, pero Jesús no es un Dios con visión de túnel, sino que mira el panorama desde el plano general y actúa en todos al mismo tiempo.

Acerquémonos a Dios con la confianza que un hijo debe tener al hablar con un padre, uno amoroso que sabemos que nos ama. Seamos sinceros con Él. Estoy seguro de que, si expresamos lo que verdaderamente sentimos delante de su presencia, Él hará muchas cosas en nuestro corazón.

Oración

Padre, ayúdame a creer en medio de la prueba, fortalece mi confianza en Ti, ayúdame a mantener mi fe intacta, aun cuando las circunstancias no estén a mi favor. Quiero aprender lo que me corresponde dentro de este proceso, dejar mi confianza en Ti como lo hizo Marta, quien, al entender que Dios tenía el control, solo respondió «sí creo». Y en medio de la prueba, espero en Ti. Gracias por la oportunidad que me das de acercarme a Ti y de poder abrir mi corazón tal y como es, sin esconder nada; así me amaste desde el principio. Gracias, Jesús, por tu sacrificio en la cruz y por darme esta libertad. Amén.


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Una respuesta a “Devocional diario: El reclamo de María.”

  1. Avatar de MARTHA SOLER
    MARTHA SOLER

    Es un devocional muy enriquecedor, con un lenguaje sencillo profundiza lo que se puede aprender a través de la lectura de la palabra. Ésto acompañado de la oración induce a los creyentes a fortalecer la manera de orar y por ende, relacionarse con Dios. Gracias a Manuel Monsalve y Martha Parra por tan bello trabajo.

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