Devocional diario: Felipe y el funcionario Real.

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Editado por: Manuel Monsalve

5–7 minutos

Basado en Hechos 8: 26 40

  1. Texto de estudio
  2. Estudio
  3. Reflexión
  4. Llamado a la acción
  5. Oración

Texto de estudio

Un ángel del Señor le dijo a Felipe: «Levántate y vete al sur, por el camino de Jerusalén a Gaza.» Este camino pasa por el desierto. Felipe se levantó y se fue; y en el camino se encontró con un etíope, que era un eunuco, alto funcionario y tesorero de la reina de Etiopía, el cual había ido a Jerusalén a adorar a Dios. Iba de regreso a su país, sentado en su carro y leyendo el libro del profeta Isaías. El Espíritu le dijo a Felipe: «Ve y acércate a ese carro.» Cuando Felipe se acercó y lo oyó leer el libro del profeta Isaías, le preguntó: —¿Entiende usted lo que lee? El etíope le contestó: —¿Cómo lo voy a entender, si no hay quien me lo explique? Y le pidió a Felipe que subiera y se sentara junto a él. La parte de las Escrituras que estaba leyendo era esta: «Como una oveja fue llevado al matadero. Como un cordero que enmudece delante de quienes lo trasquilan, no abrió su boca. Lo humillaron y no le hicieron justicia; ¿quién podrá hablar de su descendencia? Porque su vida fue arrancada de la tierra.» El funcionario etíope le preguntó a Felipe: —Dime, por favor, ¿de quién habla el profeta: de sí mismo o de algún otro? Entonces Felipe comenzó a explicarle esta parte de las Escrituras para anunciarle la buena noticia acerca de Jesús. Más tarde, al pasar por un sitio donde había agua, el funcionario dijo: —Aquí hay agua; ¿hay algo que impida que yo sea bautizado? Y mandó que el carro se detuviera, y los dos bajaron al agua y Felipe lo bautizó. Cuando subieron del agua, el Espíritu del Señor se llevó a Felipe, y el funcionario no volvió a verlo; pero siguió su camino lleno de alegría. Luego Felipe apareció en Azoto, y de allí se fue anunciando la buena noticia de pueblo en pueblo, hasta llegar a Cesarea.

Hechos 8:26-40

Estudio

Felipe, no se quedó quieto, sino que perseveró en compartir la palabra, haciendo caso de manera directa a lo que el Espíritu le decía que debía hacer. En esta ocasión, un funcionario Real aceptó el evangelio del Señor Jesucristo, por medio de la palabra que aquel hombre que era obediente dejó fluir a través de su boca.

Vemos que fue tal la convicción de aquel hombre que, en su primer encuentro claro con el mensaje, sintió la necesidad de querer ser bautizado, algo que lo comprometía a buscar a Dios verdaderamente. Aún que también es de destacar que aquel hombre ya sentía sed de la palabra del Señor, por ello leía las escrituras, aun cuando no hubiese quien le enseñara.

El motivo por el cual Felipe estaba ahí era para cumplir el deseo de Dios; aquel hombre seguramente le había pedido a Dios, o había sentido en su corazón el anhelo de sentir más de aquello que había escuchado, por lo que Dios se encargó de que eso fuera una realidad, aun cuando aquel hombre no sabía que lo necesitaba, Dios respondió.

Reflexión

Nuestros actos naturales reflejan nuestro verdadero interés. La palabra dice: «Por sus frutos los conoceréis». No obstante, una persona es capaz de fingir frutos, y con ello logran distraer o convencer, tal vez, a algunos de los que tienen a su alrededor, pero al final siempre terminan revelándose aquellos actos naturales que salen verdaderamente del corazón.

Y esto fue lo que permitió que aquel hombre pudiera no solo conocer el mensaje de la cruz, sino que también fuera partícipe en dicha salvación y redención, a través de las palabras que Dios envió a su vida, las cuales salieron de la boca de Felipe. Podemos observar claramente cómo esto aportó a que aquel hombre decidiera ser bautizado.

Es sorprendente el final del capitulo en donde indica que Felipe fue llevado por el Espíritu, esto es algo que realmente no sucedía hace mucho tiempo, antes de Jesús, y volvió a suceder por causa de la obediencia, me impresiona en gran manera poder observar y aprender de lo que logró Felipe sin buscarlo, él nunca se propuso nada de eso, tan solo era obediente y Dios lo respaldaban, cuánto bien le hizo a aquel hombre pasar por el desierto de la persecución.

Me pregunto si Felipe hubiera alcanzado todo esto si se hubiera quedado en Jerusalén, cerca de los otros discípulos; si aquella persecución violenta no hubiera surgido, seguramente Felipe seguiría apoyando en el ministerio de los alimentos, pero el Señor había preparado otro plan para aquel hombre, no solo el de predicar en Samaria, o el de bautizar al funcionario etíope, sino que también había sido elegido para que, a través de él, la gracia y el poder del Espíritu Santo fueran manifestados.

Llamado a la acción

Han sido múltiples las oportunidades en las cuales el Señor me ha mostrado que aquellas cosas que pensamos que surgen en nuestra vida como un mal, se pueden transformar en algo bueno, y es que, a menudo pensamos que quisiéramos omitir el proceso doloroso, pero es que no hay redención sin humillación, no existe tal caso, y si alguno tuviera de qué gloriarse, como la misericordia y gracia de Dios brillarían en su vida, pues de lo vil y menesteroso fue que el Padre escogió para avergonzar al altivo.

No dejes que pase este día, y que aún pienses que es necesario ser perfecto para buscar a Dios, o que las adversidades nos van a separar de su amor, más bien dedícate a buscarle, sin importar cuántas veces te equivoques y caigas o falles, realmente no importa, lo único que Dios desea es que tengas un corazón humilde delante de su presencia, es lo único que necesita y que le basta para poder hacer una obra maravillosa en tu vida.

Oración

Amado Dios, solo Tú conoces cuántas veces he estado con la cabeza en el suelo, queriendo no seguir el camino, al menos no si Tú vas conmigo; hoy te pido una vez más que me ayudes y me fortalezcas, pues Señor, soy muy inconstante en mis caminos, y eso sé bien que no te agrada. Ayúdame a caminar no solo cerca de Ti, sino en Tu propósito, Dios, que sea Tu plan el que se anide en mi corazón y me motive cada día para continuar, porque Tú, amado Dios, sabes que estoy a punto de rendirme. Te agradezco Señor todo tu amor y misericordia, en el nombre de Jesús. Amén.


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Una respuesta a “Devocional diario: Felipe y el funcionario Real.”

  1. Avatar de Martha Parra
    Martha Parra

    Amén hermosa enseñanza 😊🙏

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